Fumaken: My first love
(Oneshot. Part.2)
Kento entró detrás de los chicos aún con la idea de que de aquel comentario de Fuma era extraño, no, no sólo aquel comentario, sino su comportamiento en las últimas semanas. Aquel muchacho loco, energético y que siempre disfrutaba gastando bromas dio un cambio drástico ante los ojos del mayor, él ya le conocía lo suficiente como para acabar dándose cuenta de que le sucedía algo, pero temía preguntárselo, no sabía si su amistad realmente llegaba a ese nivel, no sabía si Kikuchi Fuma le considera un gran amigo, o tan sólo el líder del grupo en el que debutó.
- ¿Por qué me estaré comiendo el coco por algo como esto? -Dijeron dos personas al unísono; eran Kento y Fuma. Se miraron de reojo perplejos-. Fuma...-quiso aprovechar aquel momento para preguntarle sobre qué le ocurría, pero fue interrumpido por el grito del coreógrafo quien anunciaba el final del descanso-. En otro momento será -pensó-.
La tarde continuó de forma normal, excepto por los dos pequeños que continuaban de forma acaramelada y cariñosa entre ellos. Mari no se despegaba en ningún momento de Sou y a éste no le parecía molestar en lo absoluto.
- Ya verás la cara que se les queda cuando averigüen qué han de hacer para sentir placer -pensó Fuma mientras los observaba a lo lejos, una sonrisa burlona se le asomó por el rostro. Su perversa mente le daba la capacidad para imaginarse aquella escena y reírse solo-. Me alegro por ellos, aunque sucedió de forma repentina -susurró Fuma-
- ¿Alegrarte de quién? -Preguntó una fina y baja voz de detrás. Era Shori. Le entregó un frío refresco a Fuma, quien lo aceptó gratamente dando sorbos pequeños antes de responder-.
- Hablo de Sou y Mari, fue demasiado rápido -dijo finalmente queriendo mantener su agotada energía-.
- Te gustaría que fuese fácil para ti también ¿No? -Preguntó Shori al ver lo ensimismado que estaba Fuma observando a los pequeños, éste, como un robot, asintió mientras seguía tomando de su refresco-. Aunque no sabes como confesarte a Kento...-Kikuchi volvió a asentir.Al darse cuenta de lo que dijo Shori expulsó todo el refresco de su boca sonrojado-. Te pillé. -Sonrió pícaro-
- ¡No, no, no, no! ¡Pero qué dices! -Negó elevando muchísimo la voz, parecía que le estaba regañando-. ¡Arg! ¡Me he ensuciado todo! -Exclamó al ver su camisa y pantalón mojados del refresco. Shori intentó mantenerse calmado pero no pudo evitar soltar una pequeña risa al recordar el momento en que Fuma se dio cuenta de sus palabras y escupió el refresco-. ¿Qué es tan gracioso? -Preguntó Fuma molesto-
- Sinceramente, tuve que haberte grabado la cara, pasaría a la prosperidad -rió finalmente en carcajadas, Kikuchi acompañó en esas risas a Shori pero más tarde, al acabar las risas, agarró a Shori acercándole y le susurró-.
- Como le sueltes sobre esto a alguien, no contarás para aparecer en el próximo PV. -el rostro de Shori pasó a mostrar una de terror-.
- ¿Qué ocurre aquí? -Preguntó Kento, quien apareció después de un asunto que le mantenía ocupado, al ver la cercanía de esos chicos-. Tal vez, Fuma crea que es mejor comentárselo a Shori, se ven tan unidos...Pero nosotros nos conocíamos de más antes -se dijo internamente Kento. El líder, al verlos sintió ciertos celos recorrer su cuerpo, no comprendía la razón pero le disgustaba completamente aquella cercanía aunque no lo expresaba en su rostro-.
Fuma rápidamente soltó de sus brazos a Shori, sintió la necesidad de explicarle a Nakajima que no era lo que creía, que no le estaba besando como hace horas vieron hacer a los más pequeños, pero no valía la pena, pensaba que a Kento no le importaría en lo absoluto. El mayor cambió la pregunta al ver lo ensuciado que estaba Fuma.
- ¿Cómo te has manchado así? -Preguntó sorprendido-
Shori, para compensar a Fuma, respondió por su parte.
- Lo de antes era que sin querer tropecé y le tiré el refresco encima, por eso se enfadó conmigo y...eso -llegó a decir el adolescente, no seguro de sus palabras. Kento frunció el ceño, sonaba a mentira pero también era creíble-.
- Ya veo...Fuma, vamos, tengo ropa de recambio. -dijo Kento dirigiéndose al otro chico, que miraba la escena embobado-.
- ¿Qué? N-no hace falta -Respondió-
- Sí, sí que hace, vamos. Además, yo también necesito quitármelo por el sudor.
Kento, sin dar tiempo a que Kikuchi respondiese, agarró sus manos y se lo llevó a los probadores para que se pudiese cambiar de ropa antes de salir de la agencia. Shori, al verlos ya lejos, suspiró aliviado.
- Me libré~ -comentó feliz Shori y continuó su camino, ya era tarde-.
Matsushima y Marius fueron juntos a casa, ignorando completamente el mundo que los rodeaba. Después de terminar el programa, sin decir siquiera adiós, se marcharon felices. Caminaban por la calle agarraditos de la mano y comentado sandeces para reírse juntos. Aquel ambiente, lamentablemente, no se daba en los probadores donde Kento había comenzado a quitarse la ropa.
- ¿Vas a salir ya e ir a otro lugar? -Preguntó Fuma, esperando que Kento abandonase la sala para que se pudiese cambiar en paz.-
- Pero si nos hemos cambiado numerosas veces juntos, ¿A qué viene esa tontería? -Aquella frase de su amigo confirmó por completo las dudas que tenía. A Fuma, sí o sí, le ocurría algo-.
- ¡No es una tontería! -Gritó- No, no quiero tener una erección al verte desnudo...-musitó ocultando su sonrojo, Kento no le había escuchado-.
- ¿Qué has dicho? -Preguntó-
- ¡Qué ya me cambio yo de sala! -Rugió dejando salir aquel lado tsundere de su personalidad. Antes de que alcanzase la puerta Kento tiró de su brazo y le acorraló en la pared, estaba bastante harto y a la vez preocupado de aquella forma de actuar de su compañero, a veces energético como siempre, otras veces deprimido o entristecido, siempre se fijaba en él, en cómo se comportaba en el día a día-. ¡Qué haces! -Exclamó el chico sorprendido, no esperaba aquella reacción por parte del calmado líder-.
- Ahora me vas a decir lo que te ocurre, y créeme. no te dejaré en paz hasta que me lo digas.
Ambos estaban semidesnudos, con el torso al descubierto y los pantalones medio caídos, mostrando levemente sus calzoncillos. Fuma podía sentir como el calor le abrasaba en ese instante, no sólo porque tenía prácticamente el cuerpo de la persona que más ama pegada al suyo, sino su mirada penetrante también.
- Estoy preocupado -comentó Kento suavizando su voz, el otro chico sintió un agradable escalofrío por su cuerpo-.
- N-no tienes por qué -contestó apartando su mirada-
- Claro que sí, somos amigos...¿No?
Aquella palabra consiguió quebrar al débil muchacho, quien intentaba mostrarse fuerte.
- No. -Respondió- ESE es el problema. ¡No quiero que seamos amigos! -Gritó el chico-
A Nakajima se le vino el mundo abajo, sintió disparos en su corazón, se rompió al escuchar aquello por parte de Fuma. Kento no sabía qué ocurría, su corazón que antes latía con fuerza al sentir el calor de su supuesto amigo se iba apagando, su corazón se iba congelando al oír aquellas venenosas palabras salir de su boca. Finalmente, y aunque no quisiese, Kento optó por apartar sus cuerpos.
- Lo siento, no...no pensé que te caía mal -carraspeó Kento rascándose la nuca e intentado sonreír- Yo...De verdad que lo siento...
- ¡No, no, no, no! -Pesaba Fuma- ¡Maldición la he cagado! ¡No puedo terminar mi frase! -Seguía pensado-
- B-bueno, si no quieres que te moleste...Me marcho para cambiarme en otro sitio si quieres, puedes utilizar mi ropa...-Comentó de forma apagada pero con la sonrisa aún en su rostro. Se giró con el fin de acercarse a la puerta y marcharse pero esta vez, Fuma, marcado por sus impulsos se lanzó sobre Kento agarrándole y tirándole sobre el sofá rojo de la sala.-
- ¡Eres un idiota! -Gritó- ¡Yo también soy un idiota!
Kento no comprendía la situación en lo absoluto, y Fuma no podía soportar más aguantar aquella revolución de emociones en su pecho, desearía ser completamente como los chicos pequeños, quienes inocentemente se confesaron y consiguieron estar juntos. Kikuchi se acercó a los labios de Kento, deseoso de morderlos, de saborearlos con pasión, pero no se atrevía. Por parte del mayor, su corazón volvió a recobrar aquella excesiva aceleración que le provocaba el éxtasis, que le encantaba pero al mismo tiempo no comprendía su significado, tener los labios de su amigo le volvía completamente loco. No tardó mucho en darse cuenta de cuan enamorado estaba de su amigo.
- Fuma...-susurró Kento acariciando la cabeza de su amigo- Yo también te amo -comentó haciendo énfasis en la palabra "también". Su amigo, no, su amado, al oír esas palabras se tranquilizó, le miró por un instante pensando que estaba burlándose de él pero la sonrisa de su compañero no mentía.
Ambos se acomodaron y comenzaron a besarse, sentían como la llama se prendía y el calor les inundaba. Sus besos, uno detrás de otro, eran, al contrario que el de Sou y Mari, muy apasionados y calientes aunque no duró mucho desgraciadamente. Shori, pensando que no había nadie, volvió para recoger algo que había olvidado en esa sala. Se sintió muy incómodo al haber roto aquel ambiente, los tres se miraron fijamente, unos a otros.
- Ah-h, continuad, continuad, yo sólo buscaba una cosa -dijo Shori rápidamente, salió corriendo al recordar que en realidad llevaba lo que buscaba en su bolsillo-. Adiós -se despidió con una nerviosa sonrisa-.
Kento y Fuma se volvieron a mirar y rieron dulcemente al ver la cara de sorpresa de Shori.
- "Tuve que haberte grabado la cara, pasaría a la prosperidad" -susurró Fuma al recordar la anterior frase de su compañero.
- ¿Qué dijiste? -Preguntó Kento, quien no entendió aquel chiste-
- No, nada importante -siguió riendo Fuma antes de callar la queja de su chico con otro beso-.
Mientras tanto Sato Shori seguía corriendo camino a casa.
- ¡Mañana Fuma me mata, mañana Fuma me mata! ¿¡Por qué a mí!? -Pensó mientras corría alocadamente-.
Fin.
Un Oneshot donde la historia se desarrolla lo más rápido posible, y es muy corto y algo raro, lo sé.
Sí, ok, bastante raro, PERO NO ESPERÉIS MUCHO DE UN FIC ESCRITO POR UNA CHICA QUE NO HA DORMIDO NADA A LAS SEIS Y PICO DE LA MADRUGADA, TENED PIEDAD. Meeeeeh. Espero que os haya gustado esta locura de fic. :3
Jaa ne~




